|
Las Maravillas de Las Semillas, Parte I
Actividad 1
—Antecedentes
—Introducción
—La Lección
—Anexos
—Material
—Procedimiento
Actividad 2
Actividad 3
Recursos para maestros
|
La Niña
que Sembró Girasoles
Por: Helen Rincón
Hace muchos,
muchos años, una niñita sembró unas semillas
de flor en una maceta del jardín de su casa con la esperanza
de verlas convertirse en lindas flores.
Todos los
días les hablaba con ternura y les cantaba cancioncitas
que ella misma inventaba con la idea de que así brotarían
más pronto, pues sepan ustedes que la semillitas son como
niños, tratadas con ternura responden amorosamente.
La niña pensaba cómo podría comunicar a las
semillitas que dormían enterradas debajo de la tierra que
las quería. Fácil, las regaba todos los días
y les daba luz de sol. Así cuidándolas, ellas pronto
descubrirían su cariño y curiosas saldrían
a conocerla.
Después de esperar ansiosamente dos o tres semanas, brotó
un girasol, primero unas hojitas verdes que crecieron siguiendo
al sol; luego una modesta violeta que se escondía debajo
de sus hojas. La alegría de la niña no tuvo límites.
Todos los días salía a cuidar sus flores. Las abejas
al descubrir tan espléndidos ejemplares iban y venían
avisando a los demás para que libaran también.
Con el tiempo las flores se secaron dejando sus semillas para
nuevas flores la próxima primavera…
La niña creció y tuvo que irse a otro país
pero nunca olvidó la manera como respondieron las semillitas
que se convirtieron en flores bellísimas, pues según
decían, seguían apareciendo cada año. Más
tarde, cuando la niña salió al mundo, aplicó
la lección que había aprendido con sus semillas
–tratar con amor a todas las criaturas de su alrededor-…
|